Por Juan Ruiz Siciliano.
Inversiones por 170 mil millones de pesos realizó el año anterior la Corporación Regional Autónoma del Atlántico, CRA, en programas de preservación del medio ambiente en el departamento.
La construcción y adecuación de plantas de tratamiento de aguas residuales, PTAR, canalización de arroyos en Barranquilla y varios municipios del Atlántico, la recuperación de la Ciénaga de Mallorquín, el seguimiento al Lago del Cisne, la educación ambiental y monitoreo a cuerpos de aguas, figuran entre las mayores gestiones de la entidad en el 2022.
Así lo dio a conocer el director de la entidad Jesús León Insignares, indicando que en el caso de los arroyos se destinaron 32 mil millones de pesos para ayudar a financiar las obras de canalización de 7 grandes arroyos en Barranquilla. También una inversión importante en el arroyo El Salao en Soledad y de otros municipios, que cada año causan grandes tragedias durante las temporadas invernales.
Igualmente el funcionario destacó el trabajo conjunto con la alcaldía de Barranquilla y entidades académicas en la recuperación ambiental y desde el aspecto físico-químico de la Ciénaga de Mallorquín, en donde con un método de utilización de microalgas de la misma ciénaga , se logró una avance importante en su descontaminación, que facilitará el desarrollo del gran proyecto eco-ecoturístico en esa zona que adelanta el distrito.
El señor León Insignares dijo que la CRA tiene cinco líneas de acción estratégicas que son la de recursos hídricos, la de recursos naturales, la sectorial, la democrática y la institucional que han permitido cumplir con otras metas como la educación ambiental a comunidades que en el año pasado alcanzó a cinco mil personas y un monitoreo permanente a los cuerpos de aguas del Atlántico.
Para este año se tiene como una de las prioridades culminar la construcción de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales, Ptar, en distintas poblaciones como las de Juan de Acosta y Piojó que ya están avanzadas y la de la zona oriental del departamento. Igualmente continuar los trabajos en la ciénaga de Mallorquín y el lago de Cisne y la preparación de las comunidades para la llegada del fenómeno del niño en el segundo semestre de año, esperando que el tiempo de sequía no afecte a los cultivos ni a otras actividades importantes como la pesca.
