Por: Por Juan Ruiz Siciliano.
El gobierno nacional puede llegar a acuerdos con las comunidades sobre tarifas diferenciales en el cobro de los peajes en las carreteras del país, pero no desmontarlos porque incumpliría contrato firmados.
Así lo planteó el director ejecutivo de la seccional norte de la Cámara Colombiana de Infraestructura, CCI, Héctor Carbonell, señalando que el desmonte es un tema difícil porque el gobierno debe cumplir los contratos con inversionistas nacionales y extranjeros y además debe enviar un mensaje de tranquilidad jurídica sobre estos temas.
El dirigente gremial se refirió al actual conflicto por el cobro de las tarifas en distintos puntos de peajes en la costa caribe colombiana y sobre todo al de Los Papiros en jurisdicción del municipio de Puerto Colombia, en el cual el cobro está suspendido temporalmente y la comunidad pide además el desmonte del mismo. Manifestó que lo importante es mantener el diálogo entre las partes y hay soluciones posibles como las tarifas diferenciales para los habitantes de estas poblaciones.
Explicó que es importante preservar el modelo en donde el inversionista privado coloca grandes cantidades de dinero para construir las obras y su mantenimiento, pero debe recuperar esa inversión a través de los años. Dijo que es un modelo exitoso que ha permitido al país contar con importantes obras de infraestructura en todo el territorio nacional. Igualmente indicó que muchas de estas inversiones se originan en la banca y fondos de inversión internacionales, con los cuales hay compromisos que se deben respetar por parte del gobierno nacional.
El señor Carbonell expresó que no sólo están en riegos las obras en sí sino también sus mantenimientos, que son costosos. Agregó que las comunidades tienen todo el derecho de exigir soluciones a sus problemas, pero se debe lograr un consenso entre todos.
Recordó que el otro punto que se debe tener en cuenta en estas discusiones es que la plata con se reemplaza la falta de actualización de las tarifas y el no pago de peajes, sale de unas cuentas especiales que tiene la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, que originalmente están destinadas para financiar nuevos proyectos y ampliaciones viales y de puentes entre otros. Por este motivo ya esas cuentas registran un déficit, porque no son infinitas, por lo que es muy preocupante que no se pueda saldar ese déficit y las cuentas en mención se cierren.
