La compañía Promigas, su Fundación Promigas y la firma Inclusión SAS presentaron el Índice Multidimensional de Pobreza Energética, IMPE, en donde indican que 300 mil personas salieron de ese nivel durante el año anterior llegando al 15,4% de reducción, pero se mantienen más de 8 millones de Colombianos en esta condición.

El Índice Multidimensional de Pobreza Energética señala que 1 de cada 6 Colombianos siguen con ese nivel, es decir 8.117.357 personas, lo que debe impulsar una serie de acciones inmediatas para mejorar su condición de vida, dijo el Presidente de Promigas Juan Manuel Rojas durante la presentación del documento que se realizó en la ciudad de Cali.
El Presidente de Promigas sostuvo que se han fijado la meta de bajar ese índice a menos del 10% hacia el año 2030, por lo que se requieren concretar 4 acciones fundamentales: la primera recuperar y ampliar la calidad de la energía eléctrica en las zonas en que se ha desmejorado; la segunda avanzar en el Plan Nacional de Sustitución de Leña; la tercera ampliar la dotación de electrodomésticos básicos y equipos para aprender y comunicarse y la cuarta garantizar el acceso de la energía eléctrica en todos los colegios del país.

En el año 2022 la pobreza energética tenía un nivel de 16,9% de la población, en el 2023 bajó a 16,1% y en el año anterior llegó a 15,4%. Los departamentos que presentaron el mayor nivel fueron Córdoba con el 45%, Chocó con 52,8%, Guajira 63,1% y Vaupés con el 86,5%.
Durante el año pasado el Atlántico fue el departamento que más aumentó su nivel de Pobreza Energética, llegando a 162.400 personas, marcado por casos críticos en los municipios de Soledad y Malambo.
